El descubrimiento del campo Cantarell

El campo petrolero Cantarell, localizado en la Sonda de Campeche en el Golfo de México, lleva el apellido del hombre que lo descubrió, Rudecindo Cantarell. En 1983, la revista Proceso en su número 353 (pp. 18 y 19) publicó una entrevista donde el pescador originario de Isla Aguada, entonces residente en Ciudad del Carmen, narra su experiencia. A continuación reproduzco un fragmento. Cantarell murió a los 83 años en mayo de 1997.

“Era el año de 1958, cuando vi una mancha en el mar. Y la volví a ver y la volvía a ver; así, todos los días que bajaba por ahí. Entonces me llamó la atención y un día me fui directamente al aceite. Vi que salía una enorme burbuja que se extendía en la superficie. Yo no sé qué pueda ser esto, me dije en principio. Después me dio por tirarle el equipo de pesca, pensando que era un barco o algún chalán hundido, pero el fondo salió limpio. Creí que era petróleo y se me quedó la idea. Un día le dije a mi señora: oye, creo que hay ‘chapo’ en el Carmen, es decir, petróleo crudo. Así pasaron algunos años y en cierta ocasión que había pescado como una tonelada de huauchinango en las piedras del Ixtoc, a unas 20 millas de aquí, me fui a venderlo a Coatzacoalcos. Allí me encontré a unos amigos camaroneros y luego de unas cheves les comenté que había encontrado petróleo. Yaaaaa, me decían, pues no lo creían, pero ante mi seriedad se convencieron que debería reportarlo a los ingenieros petroleros. Y así lo hice”.

He aquí el relato de su informe:

—Ingeniero, parece ser que ahí por donde trabajamos en la sonda de Campeche hay una chapopotera y hasta parece que uno se encuentra en una gasolinera, porque cuando el viento está de este lado se huele mucho a gasolina. Yo creo, sí señor, que es petróleo. ¿Será señor?

—Pos yo creo que sí, usted dirá…

Fue así como Cantarell dio aviso al ingeniero Javier Meneses, entonces superintendente de exploración de Pemex en Coatzacoalcos. Y no fue sino hasta el 1o. de marzo de 1971 cuando esa oficina envió a los ingenieros Serafín Paz y Mario Galván a Ciudad del Carmen para entrevistarse con don Rudecindo y observar el “chapo” reportado.