trazando líneas 0 (agosto 1993)


[Algunos textos publicados]

Expresarse es una necesidad cuando sentimos que lo que encontramos es bueno, que es algo que tenemos que decir porque estamos seguros que está a favor de cualquier manifestación que tiene la vida, a favor de la justicia, a favor del orden que debe reinar en nuestras relaciones sociales, en nuestras ciudades, en nuestro interior...


Creo que toma mucho tiempo ser un arquitecto; toma mucho tiempo ser el arquitecto de nuestras propias aspiraciones. Puedes llegar a ser un arquitecto profesionalmente sobresaliente. Pero sentir el espíritu de la arquitectura en el que uno hace sus ofrendas toma mucho más tiempo.
¿Y dónde se ubica el arquitecto? Él se ubica justo ahí; él es quien transmite la belleza de los espacios, que es el verdadero significado de la arquitectura. Piensa en un espacio con significado e inventas un entorno, y ésta puede ser tu invención. Ahí está situado el arquitecto [Louis I. Kahn].

En nuestro campo se ha hablado por muchos años de Arquitectura Internacional, creo que es hora que empecemos a hablar de Arquitectura Regional.
... Reconocer los elementos de nuestra arquitectura regional del pasado, utilizando los instrumentos tecnológicos adecuados, implica enriquecer el presente arquitectónico en base a la tradición cultural y responder con materiales y técnicas adecuadas a las condiciones sociales, económicas, culturales, climáticas y topográficas de donde se produce.
... Es, en resumen, conocer e incorporar el mundo de afuera observando la riqueza de adentro; buscando para cada proyecto la solución de las necesidades del habitador, evitando la hoy tan popular arquitectura por Arquitectos para Arquitectos, en la que lo importante es la opinión de otros colegas o la publicación en la revista de moda, olvidando por completo al habitador, aquel cuyas necesidades han sido desde tiempos inmemoriables el origen, la razón de ser y la materia prima de la arquitectura [José Blas Ocejo].

No reglas, no recetas, no copias de revistas: composición de arquitecto, con todos los sacrificios que encierra, las angustias que trae consigo y, al fin, las satisfacciones que proporciona [José Villagrán].


El desarrollo de un pueblo no se mide sólo por parámetros económicos; el termómetro más cierto es su avance cultural. La cultura valorada no como un lujo extra para el tiempo libre; sino como el lugar donde propiamente se mueve el hombre; como su oxígeno más puro; como el respirar hondo que le compete [Basilio Rojo].

Prefiero la crítica más dura de un hombre inteligente a la aprobación irreflexiva de la gran masa [Johannes Kepler].


En el lago del Ombligo de la Luna
casi siempre hay una respuesta
Sólo hay que saber cuál es la pregunta correcta
[Jorge Reyes].

Te llaman los abismos. No te precipites a todos. Espera, pacientemente, hasta que encuentres el abismo que te llame con tu propia voz. Entonces cierra los oídos a la razón y las razones: lánzate [Mariana Frenk-Westheim].