...intentos 3 (diciembre 1992)


[Algunos textos publicados]

El otro día descubrí, mejor dicho, hizo que me descubriera, una droga. Una droga al alcance de todos.
... Nombre de la droga: poesía.

Poesía escrita, dibujada, retratada, construida, esculpida, interpretada, actuada, cantada, declamada, coloreada: antes contemplada... imaginada.
Poesía...


Analizo los elementos que determinan el carácter de nuestro tiempo, de ese tiempo en el que creo y del que intento hacer comprensibles no sólo su aspecto externo, sino también su sentido profundo, constructivo. ¿Acaso no radica en eso el autentico sentido de la arquitectura? Los distintos estilos y frivolidades de la moda son ilusiones y mascaradas que me dejan indiferente. Por el contrario, lo que me atrae es el fenómeno esplendoroso de la arquitectura y por ello entiendo la dimensión intelectual de la organización (para mí la arquitectura es obrar mediante una construcción intelectual), que gracias al poder creador genera un contexto capaz de sintetizar el acontecer contemporáneo, y no simplemente un estado de ánimo personal [Le Corbusier].

Para Le Corbusier, la arquitectura es el punto de partida del que quisiera llevar a la humanidad hacia un porvenir mejor. De ahí su predilección por el urbanismo, esa ciencia eminentemente social [Willy Boesiger y Hans Girsberger].


Cuando los proyectos son complicados es preciso “asimilarlos lentamente”; hay que almacenar conocimientos, esperar en silencio, a veces deambulando por el terreno con las manos en los bolsillos. En el transcurso de ese periodo sucede algo más: se absorben y asocian los aspectos históricos y climáticos que a lo largo de los siglos han condicionado el entorno [Renzo Piano].

La arquitectura deberá cambiar, modificarse y erigirse una vez más en testimonio de la sociedad y sus valores. Más aún, como en otras épocas, la arquitectura debe ser el motor que conduzca a nuestros pueblos a buscar y producir espacios, dejando a un lado el lucimiento personal, y procurando la transformación del medio, ahora impersonal y absorbente, en un espacio auténticamente humano [Ernesto Velasco].


Ya no sé si no entiendo lo que está pasando o ya pasó lo que estaba entendiendo [Carlos Monsiváis].

Si hay un valor en la vida que tengo muy claro es tener tiempo libre para perderlo [Ricardo Solfa].


Soy un Adán que sueña en el paraíso, pero siempre despierto con las costillas intactas [Juan José Arreola].

Yo muero extrañamente... No me mata la Vida
no me mata la Muerte, no me mata el Amor;
muero de un pensamiento mudo como una herida.
¿No habéis sentido nunca el extraño dolor
de un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida
devorando alma y carne, y no alcanza a dar flor?
[Delmira Agustini].